[M] Martes de lluvia (1/1)

M por lenguaje ofensivo Nada mejor que un martes en la noche acompañado de lluvia: el sonido de las gotas que golpean los edificios, el aroma de la calle mojada y la sensación de que todas las cosas negativas se van con el agua que cae. Finalmente, ese horrible primer encuentro con Junho parecen estar diluyéndose y mi humor mejoraba; jamás pensé que podría estar deprimida por más de 12 horas. Todos me veían como alguien cálido y positivo, inclusive yo. Maldito Junho, arruinaste mi semana. -Entonces, esto significa que estás libre el sábado- Mari me miraba desde la esquina del bar, cortando algunos limones para las margaritas de la mesa tres. Después de que por instinto (amical o materno, no sé) supo que algo no iba bien, mesuplantó en mi deber de barista mientras Junho se iba del local. Obviamente despúes de contarle lo que pasó e insultarlo en todas las lenguas y formas posibles, llegó a la conclusión de que yo era una cobarde por no haberlo bañado en licor. -Ya te dije que iré al fansign. -¿Qué?, ¿Todavía piensas ir después de lo que te dijo ese bastardo?- me dijo apuntandome con el cuchillo. -El hecho de que Junho sea un imbécil, no significa que los demás también. Solo lo ignorare y me concentraré en el resto-  Todo el día había pensado en esta respuesta; sabía que Mari me iba a acorralar, pero mi reciente odio por Junho no iba a borrar cuatro años de amor hacia 6 personas (ahora 5). Mari puso 4 margaritas en la bandeja, con gracia salió del bar principal y con una sonrisa me dijo -Eres una fan idiota- y siguió su camino. Aunque aún no sabía qué iba a hacer para ignorarlo: no era tan fácil como editarlo de un programa y borrar su existencia. Pero yo quería ir. Había esperado mucho por su comeback y no quería faltar a ningún evento. -Disculpe. Una corriente electrica recorrió mi cuerpo, yo conocía esa esa voz. Levanté la cabeza y ahí estaba: gafas oscuras, piel blanca y facciones finas. Como siempre, su rostro serio y esta vez tenía una chaqueta negra. Imbecil Lee Junho, ¿Ahora que quieres? Tratando de mantener mis manos ocupadas, de ocultar las ganas de correr y llamar a Mari (linda cobarde que soy), levanté la cabeza y sonriendo falsamente, le dí la bienvenida. -Buenas noches, señor. ¿Qué desea tomar? No lo noté en un principio, pero parecía algo asombrado de mi respuesta. Incluso sin verle los ojos, su expresión mostraba una leve sorpresa. ¡Ja!¿Culpa? ¿No puedes creer que tuviera la madurez de no tirarte el barril de cerveza encima?,¿Que no tengas que pagarme para hablar?. Cuánto hubiera dado por decirle todo eso, pero no. Sólo ignore su expresión y seguí con lo mío. Aclarándose la garganta, se quitó la chaqueta y se sentó cerca de mí. ¿Pero que quiere? Ayer me insulta y hoy parece un acosador, ¿En verdad piensa que soy una puta? -Un Green Room por favor- Qué bien, ahora sí viene con modales. Anoté el nombre de la bebida en un papel, buscando algo que hacer para no tener que mirarlo a la cara. -Ya le digo a mi compañera que se lo prepare, espere un momento. -¿No lo puedes hacer tú?- Tome en mi mano un vaso de cerveza para evitar abofetearlo. -¿Qué es lo que el señor desea?- Mari apareció en ese momento, su instinto nunca le falla. Me dió su bandeja de copas vacías, junto con más órdenes de margaritas. -El señor quiere un Green Room- Mari solo me miraba, orgullosa de mi muy creíble indiferencia hacia Junho. -Sí, pero quiero que ella lo prepare- Ambas lo miramos. Sin las gafas podía notar sus ojos fijos en nosotras. -Su cóctel sabe mejor- dijo, concentrándose luego en su celular. Sin pensarlo dos veces le di los pedidos a Mari y la empuje hacia el fondo del bar, sabía que un minuto más allí podía terminar en una batalla campal con Junho perdiendo. -En un minuto estará listo- Dije evadiendo la mirada de decepción de Mari. ¡Pero si todo esto era por ella!. -All this is for you, not him*- le susurré mientras pasaba. -Just get even with the lemons**- y tomé el brandy. Y eso hizo. Creo que hasta Junho sintió el ambiente amenazante de Mari con un cuchillo porque alejó su silla de ella. Cuando terminé de mezclar, le dejé el cóctel en la mesa, sin decir nada. Afortunadamente más clientes llegaban refugiándose de la lluvia, dándome excusas para no hablar con él; pero al final de la noche el bar se estaba desocupando y Junho todavía seguía allí. Sólo había pedido dos cocteles y seguía ocupado con su celular. Al final solo quedaba él, y era hora de cerrar: Mari seguía sin decirme nada, aún con el aire amenazante contra quien intentara acercarse, pero creo que entendió que un escándalo no era bueno para su hoja de vida. Después de un tiempo, todos en el lugar llegaron a una conclusión (no tan democrática) que era yo quien tenía que pedirle que se fuera. Con un gran esfuerzo (y pensando en que mi cama era más importante que Junho) me acerqué y le pasé la factura. -Perdón- Un susurro escapó de sus labios. -¿Qué?- Al diablo las formalidades, esto me tomó por sorpresa. -Anoche, todo lo que te dije, fue un poco rudo, siempre pasa eso, nunca pienso antes de hablar- Sus ojos seguían pegados al celular. -A mí enseñaron que la gente pide perdón de frente, mirando al otro a los ojos. No se sienta obligado, no hablaré con ninguna revista de sus comentarios así que no tiene que preocuparse por ningún rumor. -Es cierto, la imagen- Una leve sonrisa apareció en su rostro en contradicción con la triste mirada que ocupaba su rostro. Era suficiente. Respiré hondo y apreté con mis manos la camisa del uniforme, tratando de calmarme: ya no quería más de esto, mi dignidad lo pedía a gritos. -Señor, tenemos que cerrar, si quiere le podemos llamar un taxi o a su manager, así que pague la factura y váyase. Sin decir nada más, Junho se levantó, pagó los cócteles y salió. Sabía que tenia que estar de mal genio, que debía maldecirlo por todo lo que me dijo, pero su forma de actuar no era normal. No sé porque, pero lo sentía. Esa noche no me tocó cerrar, así que después de la salida de Junho, me cambié de ropa y me despedí de todos. Tenía la intención de esperar a Mari, pero me topé con la sorpresa de que ya se había ido, así que salir por el parqueadero solo era una pérdida de tiempo. En verdad estaba de mal genio, ¡pero si no es su vida!, bueno, luego hablo con ella. Como seguía lloviendo, fui hacia la puerta principal, abrí mi paraguas y lo vi: estaba al lado de la puerta, recostado en la pared, con las manos en su rostro y sus fuertes sollozos quebraban el sonido de la lluvia al caer. Mi corazón se detuvo por un momento, mi mal genio, mi odio hacia el, todo se desvaneció... siempre creí que ver a alguien de 2PM bajo la lluvia sería la imagen más sexy de mi vida. Ahora pienso que si fuera así, mis lágrimas no se hubieran mezclado con las gotas que seguían cayendo con violencia...  *-Lo hago por ti, no por él** Desquitate con los limones-------------------------------Capitulo 2, se que parece lento, pero me gusta darle una razón a todo, no soy de las que creen tanta coincidencia xD y pues ya falta poco para ver una interacción más seria entre nuestra chica y 2PMGracias por las subscripciones, soy tan feliz TT TT *Galletas y helados para todas* Como siempre, si tienen dudas, criticas, comentarios varios: son felizmente aceptados... hasta pueden ayudar a darme ideas ^^