Junho (1/1)
Orgulloso, sarcástico, consentido, impulsivo, sensible, comprensivo y mi mejor amigo. No podía creer que estaba pensando en él en mis ultimas horas en Corea. A parte de Nichkhun, él era una de las personas con quien en verdad quería pasar buenos momentos antes de irme, pero su agenda y niñerías no permitieron que se me cumpliera ese deseo. No podía negar que lo extrañaba a él y sus charlas, su sonrisa y sus abrazos. Afortunadamente el destino me favorecía en éste último día y con gran sorpresa vi que aquella persona estaba frente a la puerta de mi apartamento, en la lluvia torrencial. Rápidamente lo dejé pasar y fui a buscar algunas toallas. -¿Estás loco? ¿Cómo puedes venir sin paraguas? Junho recibió las cosas y se secó el cabello -Ese día también llovía... Lo miré extrañada hasta que recordé el día que lo conocí y sonreí con nostalgia. Cuantas cosas habían pasado después de ese día. Fue gracias a él y su falta de modales que estábamos aquí, que yo era capaz de llamarlo amigo y sentirme orgullosa de ello. -¿No me odias? Si verlo bajo la lluvia me regresó a nuestro primer encuentro, sus palabras me devolvieron completamente a la primera platica:“¿Por qué no me odian, me dejan y se olvidan de mi?” A Gaby se le olvidaba que a veces Junho podía parecer simple, pero en realidad sus sentimientos eran más profundos de lo que parecía. Y como aquella primera vez se abalanzo hacia el joven y lo abrazó con fuerza. -No podría aunque quisiera- Respondió la chica reteniendo sus lagrimas. Para su sorpersa Junho no estaba llorando, pero si le devolvió el abrazo, al final entre los dos necesitaban pocas palabras para entenderse. Después de unos minutos los dos estaban en la cocina, Junho miró a su alrededor. todavía con la toalla en el cuello. Lo único que adornaba el lugar eran ocho copas y varias botellas. -Todo se ve tan diferente y grande cuando está vacío. Gaby se paró a su lado y observó cada esquina del lugar en silencio -Porque casi todo se queda aquí. Junho asintió y ambos se quedaron en silencio. -Muchas gracias Gaby- Dijo el chico levantando su rostro hacia ella -Aquel día no solo te quedaste conmigo, pero también me salvaste. Gaby lo empujó con su hombro -Junho... El chico la miro expectante. -Fue gracias a ti que pude ver uno de mi más locos sueños hechos realidad. Sus ojos desaparecieron ante aquella grande sonrisa que Gaby tanto amaba. Esa era la imagen que quería llevarse del chico. Sus sentimientos la traicionaron dejando escapar algunas lagrimas de sus ojos. Junho las secó con dulzura, su aura varonil se acentuó en ese momento y Gaby no pudo evitar sonrojarse, haciendo que el chico riera por su comportamiento. -¡Hey! Chansung dice que el ser homosexual no quita lo masculino- Luego frunció el ceño y volvió a reír. Gaby lo siguió, contenta de pasar sus ultimas horas con él. Pudo haberlas pasado a solas con Nichkhun, pero en los últimos días se habían dicho mucho más de lo esperado y siendo totalmente honesta, Junho también se merecía estos últimos preciados momentos. -¿Ya utilizaron todos mis regalos? Junho se calló y la empujo con fuerza totalmente avergonzado -N...No Todavía no sabemos el uso de algunos.-Su cabeza callo contra la mesa escondiendo su rostro totalmente rojo. Las carcajadas de Gaby hicieron eco en la cocina vacía -Lean fics, son bastante instructivos. Junho la fulminó con la mirada y volvió a su esconder su rostro -Eso no sirve en la practica...- comentó en un tono casi inaudible. Gaby se quedo tiesa creyendo que el chico estaba bromeando pero no parecía ser el caso. Se dejó caer sobre la espalda de Junho sin poder contener su risa, pero de nuevo las lagrimas se apoderaron de ella al darse cuenta que una situación como esa no la podría repetir en mucho tiempo. Se quedaron así, ella escuchando el ritmo de su respiración y este recostado sobre la mesa con una sutil sonrisa en su rostro. -Junho-yah- Dijo Gaby sin moverse. -Mm. -No me olvides. -Te tengo en kakao y … si no me borras de tus contactos hablaré contigo sin importar si allá son las cuatro de la mañana- La voz de Junho resonaba en su espalda. -Siempre los apoyaré. Cuéntame todo lo que pase entre ustedes y no me ocultes nada. No podre ver tu rostro para saber si mientes o no. Junho se reincorporó mirando seriamente a Gaby que no podía detener sus lagrimas. -¿En verdad te tienes que ir?- Los ojos del chico mostraban una profunda tristeza. Por fin alguien le hacía aquella pregunta. Sabía que Mari les había prohibido hacer eso, pero Gaby quería escuchar esas palabras de alguien. Quería saber que algo tan obvio pasaba por sus mentes, como aquel deseo prohibido de quedarse y seguir su vida normal en Corea. Ganaba mucho yéndose pero no es que perdiera algo si se quedaba. Los brazos de Junho la rodearon -Todos se preguntan lo mismo pero tienen miedo de Mari. Gaby rió entre su abrazo -Tengo que ir, ya llegué hasta aquí. -Y si no lo hicieras dejaríamos de ser tus amigos. -Junho la alejó y le dio un beso en la frente-Te quiero mucho Gaby. Cuídate, háblame seguido y mándame fotos de los lugares que conozcas. Llama a Khun-hyung... cumple tu sueño. Gaby lo miró fijamente, sus ojos mostraban dulzura y honestidad en sus deseos. El timbre sonó y ambos giraron su cabeza. La chica lo tomo del brazo y lentamente caminaron hacia la puerta. -No hagas dietas muy seguido y no pelees tanto con Chansung. Compón mas canciones, no dejes de sonreír... y Junho... - ambos se detuvieron en la entrada -Yo también te quiero mucho. /////////:*