Aquel inesperado frappé (1/1)

Por fin había llegado a mi casa; Mari me había retenido en su carro esperando que le contara hasta el más pequeño detalle de mi conversación con Wooyoung. Sin pensarlo mucho me quité mi abrigo y fui hacia donde tenía el photobook. Pasé rápidamente las hojas hasta encontrar una foto de Junho. Su firma estaba en lo más alto de la página, pero no había nada más. ¿Sería una broma del mesero? ¿O de Wooyoung? Recorrí toda la pagina con más atención cuando percibí unas letras pequeñas en la parte inferior y acerqué mi cara para leerlas mejor: “KKT: L33Ju7H0” Por un momento no pude apartar mi mirada de las letras. ¡No es posible!, ¿Ese era el nick de Junho? Tomé mi teléfono y abrí la aplicación, luego la cerré, mis dedos jugueteaban en la pantalla, estaba dudando sobre lo que iba a hacer. Esto era demasiado inesperado. Lo contactaba, ¿Y luego qué? ¿Me vuelvo su amiga? Las cosas no eran tan fáciles, no podían serlo... Sin embargo la curiosidad ganó toda objeción; si me dió su contacto fue por algo. Iba a confiar en el, al final eso fue lo que le dije antes de cerrarle la puerta en la cara cuando estuvo aqui; escribí su ID y vi que su foto de contacto era una selca de él con Ggomaengi (una que no había visto antes). Como era tarde sabía que no tendría respuesta hasta dentro de unas horas, así que me recosté en el sofá, mirando el techo de mi casa mientras pensaba en lo extraña que había sido esta semana... El sonido de un celular me despertó. Sin abrir mis ojos busqué en el piso el aparato y conteste: -¿Si?-¡Dime que si!- La voz de Mari retumbo en mis oídos.-No.-Hay pago extra.-¿Qué es?-El inventario, te esperan a las 7.-Hmm... ¿Luego me dirás tu excusa verdad?-¡Vas a morir cuando te la diga! Te amo, hablamos mañana. Esta chica, aprovechando que tenía el celular en mis manos mire la hora: eran las 3 de la tarde, pero lo que llamó mi atención fue el ícono amarillo que estaba en la esquina superior; ¡Un mensaje! “Cafe One Way, av Gangnam 17, 4 PM. ¡La próxima vez lee lo que te escriben tus idols!” ¿Me pidió un encuentro? Parecía la orden de un militar. ¿Será con el manager para que no diga nada sobre el miércoles?... Era posible. ¿En verdad estaba considerando ir? Entonces recordé que hora era, ¡Tenía menos de una hora para estar lista! Fui corriendo hacia la ducha y en 30 minutos ya estaba arreglada de un modo mas o menos presentable: Una falda azul, una camisa blanca y un saco beige. Al menos le daría una buena imagen al manager y vería que no era una interesada que vendía su silencio. Mire el reloj: 3:35. Recogí mis cosas y salí corriendo hacia el metro. Afortunadamente sabía las lineas que iban más rápido hacia Gangnam y no me detuve hasta estar en un asiento. Recuperando el aire por la maratón que acababa de correr, busqué la dirección del café, que estaba cerca del bar donde trabajaba. 3:55: Tomé un gran respiro al saber que había llegado a tiempo: los Coreanos odian la impuntualidad y tenía que hacerle entender al manager que lo del miércoles fue solo por pura ayuda al prójimo. Al llegar al frente del lugar pude notar por su fachada que era un lugar normal (o al menos eso parecía). Sin dudarlo mucho entré ya que me moría por algo fresco. Algo me detuvo junto a la puerta: frente a mi había una recepcionista y otra puerta. -Buenas tardes, ¿Tiene reservación?. ¿Desde cuando se necesita reservación en un cafe? -No creo que este a mi nombre- le contesté tranquila: Junho no sabía mi nombre. La recepcionista se quedó en silencio y el ambiente se volvió un poco incómodo. La puerta principal se abrió, y suspiré de alivio cuando vi a Junho caminando hacia nosotras. En verdad se veía bien esa tarde: tenía una chaqueta negra abierta que dejaba ver una camiseta con la figura de una calavera y jeans. Tenía su cabello rizado y una gentil sonrisa adornaba su rostro. -Una reservación a nombre de Lee Junho- Su gruesa voz hizo que me desconcentrara de mi admiración. Me miro y  sus ojos tomaron la forma de una media luna. -Yo vengo con el- Le dije a la recepcionista, tratando de ocultar mi cara sonrojada. Ella asintió y nos pidió que la siguiéramos: pasamos por la puerta y pude observar que el lugar no era tan presuntuoso como pensé, se veía tranquilo ya que a pesar de que había gente, sólo se escuchaban susurros: Era perfecto para hablar. Nos sentamos en una mesa cerca a un cuadro que no pude reconocer y caí en cuenta de algo. -¿Y tu manager? Junho me miró sorprendido mientras llamaba a una mesera. -¿Que pasa con él? -Pensé que esto era para que no dijera nada sobre el otro día... La mesera se acercó y nos pasó la carta del lugar. El rostro serio de Junho me dio a entender que mi hipótesis era incorrecta. Bajé la mirada, lo había decepcionado. -Quería agradecerte. Esto no me lo esperaba. -¿No vas a pedir nada? -Ya sé lo que quiero... ¿Por qué Wooyoung? -El idiota estaba en la casa cuando llegué y no puedes ocultarle mucho a alguien que conoces por más de 7 años. Además le llamaste la atención. Recosté mi cabeza en la mesa, ¿Que estaba haciendo aquí? Esto no era lo que estaba esperando. -¿Cuál es tu nombre?- Sentí que me observaba fijamente. -No tienes que agradecerme- Le dije ignorando su pregunta: no quiero ser cercana a ellos. -¿Sabes que es incomodo recibir un abrazo de alguien sin nombre? No te puedo llamar “chica” todo el tiempo. Levanté mi cabeza, Junho estaba frunciendo el ceño. Me sentí enrojecer al recordar mis acciones del otro día. -E... Eso... Eso fue porque... ¡Esa noche fue muy frustrante y no se me ocurrió nada más que hacer!-Volví a dejar caer mi cabeza en la mesa: mi fuerza de voluntad era tan fuerte como una hoja. -Eres extraña...Pero sabes, eso me ayudo mucho... Necesitaba esas palabras. Me reincorpore en mi silla de nuevo, no sabía que decirle ahora. Junho solo jugaba con sus manos. -¿Tienen listo su pedido? La presencia de la mesera nos sacó de nuestros pensamientos. -Un café latte- Junho le respondió mientras la chica se ruborizaba al verlo. -Un frappé de vainilla con caramelo sin crema batida, por favor- Le entregue mi carta. La mesera nos dejó, tratando de ocultar su rostro del chico. -Tienes gustos claros. -Ya que estoy aquí, no necesito algo que puedo preparar en casa. -Pero simples. Nos quedamos en silencio hasta que la chica regresó con nuestros pedidos; dos tazas con liquido de color marrón en su interior, el cafe venía acompañado de un chocolate mientras el frappé solo tenía un poco de cocoa como decoración, definitivamente el barista tenía que mejorar con la presentación de sus bebidas. -No se que te pasó pero te veías tan mal esa noche. No tienes que agradecerme, lo hice porque pensé que sería lo mejor. Levante mi mirada hacia Junho, quien meditaba mis palabras. -Si te digo porque te traté mal, ya no seriamos extraños- Tomo un sorbo de su café. -No digas nada- Era una cobarde, no quería ser cercana a él.  Estaba empezando a sentirme incomoda y él se veía más tranquilo, tomó un poco más de café y se acerco hasta estar a centímetros de mi.Tomé un poco de mi frappé para poner distancia entre los dos. Se acerco un poco más y susurró -Chansung me beso ese día. El shock hizo que el liquido se atorara en mi garganta y comencé a toser. Junho buscó una servilleta mientras pedía un vaso de agua. Cuando logre tranquilizarme lo miré: su rostro estaba rojo al igual que sus orejas. -¿Es una broma, verdad?, ¡Te dije que no quería saber nada! -Si quieres puedes seguir siendo una simple desconocida que ayudo a su idol cuando estaba mal. -¿Por qué yo? -Pareces de confianza, no encuentras muchas personas así en nuestro trabajo. Tomé un sorbo de agua: a este chico se le daba bien dejarme sin palabras. -Solo olvida lo que dije. Haz como si esto sólo fuera para agradecerte- Junho tomó su celular y se levantó de la mesa. ¡No,  Dejalo ir! Mi cabeza pedía dejar las cosas así, aceptar sus palabras y seguir viéndolo como una fan, de lejos. Pero parecía solitario, sentía que había algo más detrás del beso de Chansung y entendía que no podía hablar de esto con cualquiera. Sabía como era esta cultura, esta ciudad y no sería fácil ser su amiga. Luego vino a mi mente las imagenes de el en la lluvia: su rostro cubierto de lagrimas, la desesperación de ese día, su tristeza. -Gabriela, mi nombre es Gabriela- Estaba loca, pero al ver su sonrisa vi que no fue del todo una mala decisión. -Te escribiré por kakao, Gab.. Gabrrr...  -Gaby. Solo dime Gaby. Al fin y al cabo fui yo la que le dijo que la gente que lo ama querría verlo sonreír. Maldije mis sentimientos de fan y le di otro sorbo a mi dulce frappé.     ------------------------------------------Un laaaargo capitulo... Con muchas cosas escritas y reveladas,  perdón si es algo aburrido  (?) Por cierto nuestra chica tiene nombre, tomó una noche poder encontrar un bonito nombre para el gag de la pronunciación :D Y ganó contra el extraño nombre de Ryonce...  *suspira de alivio* PD:... ehem ehem.. no puedo separar a CNN ... no despues de los tweets de esta semana xD*No olviden comentar ^^ y gracias por leerlo *