Su agridulce respuesta (1/1)

Hasta hace unas horas podía considerarme una Hottest con mucha suerte, pero ahora no estaba tan segura. ¿Cuales iban a ser las consecuencias de esta amistad? ¿Sería la única que sabía acerca de Junho y Chansung? Cuando llegué al bar mi mente seguía siendo un caos. Saludé a mis compañeros y fui directamente hacia la agenda mientras inventaba algunas excusas para cubrir a Mari. Tomé las llaves de la bodega: era una habitación en la parte de atrás del bar y la gran ventajade estar aqui: Ahora mi cabeza estaría ocupada entre números y botellas. Mientras revisaba y tachaba nombres en la lista sentí que alguien entraba en la habitación pero no interrumpí mi trabajo. Esperé a que me hablaran.  -Trabajas muy duro. Levanté lentamente mi mirada y mi corazón dió un salto cuando lo ví. -Wooyoung- Susurré. Tenía puesto una gorra negra que ocultaba su cabello castaño, sus manos estaban en los bolsillos de una hoodie azul y sus ojos negros estaban fijos en mí.- Mi reacción parecia hacerle gracia. -Este lugar es solo para el personal- Intenté hablar con calma. -Que fría eres. No te preocupes, tu jefe me dejo entrar, ¿Tienes muchas visitas así? Lo quería matar, ¿Es que todos pensaban lo mismo de mi? Lo ignoré y regresé a mi lista. -¿Qué necesita?- Escuché la puerta cerrarse. -No pienses mal, al parecer mucha gente viene a preguntarte por las recetas de tus cocteles. -Si quiere saber la del coctel de ayer espere a que el bar abra en una hora. -Tengo agenda. El sonido de sus pasos acercándose hizo que mi corazón latiera más rápido. De repente sus manos cubrieron el cuaderno que sostenía. Daba igual; mi mente ya no entendía lo que estaba leyendo. -¿No quieres saber?- Su voz me puso más nerviosa. Mis mejillas ardían. Su calor estaba cada vez más cerca y podía escuchar el ritmo de su respiración tranquila. Me alejé tratando de evadirlo y di algunos pasos hacia la puerta. -¿Tienes miedo de lo que te vaya a decir? -No sé que quiere- Le respondí dándole la espalda. -El coctel solo era para mi, ¿Por qué le diste lo mismo a ella? Por fin pude darle la cara; esto se lo podía responder. - Hay que atender a todos los clientes y no quería interferir su conversación. -¿No me prometiste algo especial?- Se empezó a acercar de nuevo -Y se lo di. Un suspiro salió de sus labios-Sabes que no vine solo por el coctel. -No creo que yo sea lo que estaba buscando, y pienso que debe tener una gran lista de personas que pueden cubrir esa necesidad. Fingió estar ofendido -Auch...duro comentario viniendo de una fan. Pero solo quería darte el mensaje de Junho. -Y lo recibí, gracias. -Pero también quería saber más de ti. Junho hablo mucho de ti. -No soy tan interesante, soy una fan nada más. -No lo creo. Empecé a retroceder buscando la salida cuando Wooyoung avanzó hacia mí. -¿Cómo supiste que estaba buscando algo dulce? Cada paso que daba me hacia continuar hasta que mis espalda chocó contra la puerta. -Solo te pedí algo suave, pero en vez de algo simple como whiskey con agua me diste... ese coctel... No escuchaba más sus palabras, mis ojos estaban atentos al hipnótico movimiento de sus labios que estaban tan cerca a mi, aunque no parecía darse cuenta de ello (o tal vez le daba igual...) ¡No Gabriela, un error por día. No pienses en eso! -Como sea, todavía me debes algo especial- Dijo sacando un dulce de su bolsillo que luego se echó a la boca. -Yo... - No podía hablar, mi respiración se estaba descontrolando. -¿Qué piensas hacer ahora? La dulce esencia que provenía de su aliento, su calor cada vez más cerca y esos enigmáticos ojos hicieron que perdiera toda razón dentro de mi. -¿Quieres algo especial? Sin esperar una respuesta lo agarré de su ropa y reduje el poco espacio que había entre nosotros. Tocando por primera vez sus labios, pude sentir como sonreía y me correspondió el beso. El aroma de su colonia hacia que su sabor fuera acido, este se mezclaba sutilmente con el azúcar del dulce que había comido; era como si su esencia agridulce fuera adictiva. Sus manos tomaron mi cintura mientras las mías rodearon su cuello. Los dos tratábamos de profundizar el beso, pidiendo que cada vez fuera por más, deje escapar un gemido cuando senti que su lengua me pedía ir más alla, lo deje guiar, mientras yo succionaba con más fuerza sus suaves labios, mientras los probaba con cada parte de mi, y grababa con cada uno en mis sentidos hasta el más mínimo espacio de su boca. Cuando mis pulmones empezaron a reclamarme por más oxigeno deslice mis manos hacia el pecho de Wooyoung y lo aleje de mi. Él sólo me miró fijamente; ambos estábamos sin palabras y luego el simplemente sonrió satisfecho. -Esto fue... -¿No tenía una cita? Sin esconder su cara de sorpresa dio un paso hacia atrás, aún con sus manos en mi cintura. -Si, en unos minutos mi manager vendrá, esto... -No se preocupe por eso, no diré nada.- Le dije de manera simple. Sus manos me dejaron ir y su sonrisa se desvaneció. Lo ignoré, di media vuelta y abrí la puerta: había un carro parqueado en la esquina del bar. -Su manager esta aquí. Sin decir nada Wooyoung arregló su gorra y con un rostro inexpresivo salió del lugar. Tampoco miró hacia atrás. Cuando vi que el carro se iba cerré la puerta y me deje caer. Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. ¿Qué había hecho? ¡Wooyoung era un idol y yo solo una fan! ¿Por qué caí en su juego?¿Por qué disfruté tanto de ese beso? Despues de una eterna jornada en el bar por fin estaba en el taxi de camino hacia mi casa. Las escenas de ese día pasaban por mi mente: la sonrisa de Junho y la mirada seria de Wooyoung... y sus labios... Pegue mi cabeza contra el cristal del carro pensando que tal vez esto era una mezcla entre pesadilla y sueño. Cuando Mari me llamó supe la respuesta. -¿Qué quieres? - O estaba en problemas o su sexto sentido era escalofriantemente bueno.-Saludar es de buena educación- Aunque era una broma, su voz parecía inquieta.-Son las dos de la mañana, a la mierda la educación- El conductor del taxi me dirigió una mirada de reproche por el retrovisor.-¿Todo esta bien?-¡No! ¿Para qué llamaste? Tu sexto sentido no es tan poderoso.-Mmm... necesito una pequeña ayuda. No había que matarse para saber que era: alta hora de la madrugada, Mari faltando al trabajo por una visita familiar (excusa mía) y un pedido de ayuda. -Levántalo con un balde de agua y dile que no te vuelva a contactar hasta que sea famoso.-Ese es el problema.-No te preocupes, que te pague el colchón.-Ya es famoso.Esto no lo esperaba -¿Qué dem...?-Gaby...no me mates...-Podía escuchar sollozos en el fondo.-¿Quién...Mari... Por qué?-Gaby... es Minjun. -------------------------------------------------------Y aca otro capitulo, no se cuantas personas estarán leyendo este fic pero se los agradezco mucho^_^Aunque me gustaría saber que opinan, en verdad sus comentarios ayudan mucho a seguir con la historia, a dar animo; al final no escribo esto solo para mi, sino para ustedes también :) PD: Bienvenido Minjun a la historia! Aunque solo sea por el nombre (por ahora)