[M] Sin control (1/1)

Capitulo con contenido violento y sensible Minjun estaba inquieto en el asiento del carro, mirando la ventana sin poder calmar la angustia que lo invadía desde que Gaby le avisó de la desaparición de Mari. Sus manos temblorosas sostenían el celular a la espera de buenas noticias, pero éste nunca sonó y Minjun perdería el poco autocontrol que le quedaba si no recibía pronto más información sobre el destino de su amada. El auto se estacionó cerca a un viejo edificio y siguiendo la dirección que le había mandado Gaby en su única conversación encontró en la esquina del edificio una puerta vieja, que era una discreta entrada para un bar que estaba vació. Minjun se apresuró hacia ella en cuanto distinguió su figura, ignorando los gritos de otro chico que lo seguía, consternado ante su velocidad. Ignorando la cara de sorpresa que tenía la bartender al verlos, éste la tomó de los hombros, lleno de ira. -¡¿Tenías que dejarla sola?!- Le gritó. Sabía que ella no era responsable, pero tenía que buscar a un culpable de su dolor y miedo – Eres su amiga ¡Siempre debes estar con ella! Un fuerte brazo lo alejó de la chica con brusquedad -Gabriela no es una niñera, Mari sabía lo que hacía cuando decidió ir al encuentro de ese tipo sola. Nichkhun empujó levemente al chico, protegiendo a Gaby. Minjun notó cómo la chica bajaba la mirada ante la presencia de su amigo. Frustrado, fue hacia una de las mesas -Siempre arruinas todo- le susurró al pasar a través de ellos, esperando alguna reacción de Gabriela, pero se sorprendió al ver que ésta lo siguió sin decir nada. Los tres estaban sentados en silencio; Gaby estaba perdida en sus pensamientos mientras que Nichkhun la observaba en silencio. Al pasar de pocos minutos Minjun perdió la paciencia ante la información y la extraña tranquilidad que los rodeaba en esa extraña situación. -¿Al menos llamaste a la policía? ¿Has hecho algo más a parte de embriagarte en este bar? ¿Cómo sabes dónde están?- Minjun no podía contener la ola de preguntas que inundaban su razón. Nichkhun se apresuró a reclamare su falta de tacto pero Gaby lo calló con un gesto. -Minjun-ssi, necesito que se calme. No lo llamé aquí para escuchar sus insultos y tampoco para meterlo en problemas, pero necesitaba a alguien en quien ellos confíen y yo también. Los dos chicos la miraron confundidos. A Minjun le impresionaba su frialdad y calma. -Ya hice una llamada para que lo arresten, pero si lo conozco bien, necesitamos impedir que le haga cualquier daño a Mari... -¿Entonces sólo nos necesitas como portavoces?- preguntó Minjun sorprendido. -Sí. Necesitamos tiempo y eso es algo que yo puedo crear- Gabriela se levantó; su rostro serio observaba con ternura a los dos chicos. Suspiró, dando a entender que ya había tomado su decisión. -Voy a intentar distraerlo hasta que llegue la policía. Nichkhun se levantó -¿Estas loca? No te dejaré hacer eso. La ultima vez que lo viste... si yo no hubiera llegado... Gaby sonrió mirando la mesa -No somos nada para que te metas en mis decisiones. Y yo sé que es una misión casi suicida, pero le debo mucho a Mari y es ella quien esta en verdadero peligro- La chica tomó sus cosas aprovechando el silencio de Nichkhun -Llamaré a Minjun-ssi para que estén pendientes de la situación. Minjun no sabía que hacer, si detener a Gaby o seguir su loco plan, pero antes de poder tomar cualquier posición la chica salió del lugar y éste recibió una llamada. Nichkhun se sentó a su lado, vencido por las palabras y mirando hacia puerta con temor. -No hagan nada estúpido -La voz de Gaby sonaba a penas- Acuérdense que tienen un concierto que cumplir. Tienen que esperar a una pareja, son los padres de Mari. Vengan a la casa tan pronto lleguen. Nichkhun miraba al chico con impotencia y desesperación -¿De qué es culpable? ¡Nada pasó en el grupo! ¡Me merecía el golpe de Wooyoung por cobarde! Minjun mantuvo el teléfono en su oído -Gaby, por favor sólo habla. Si ves que las cosas salen de control huye de ese lugar y no te alejes de la puerta. Por favor no dejes que la cierre. Después de minutos que parecieron eternos, el sonido de un timbre resonó por el celular, seguido de la voz de un hombre. -La valiente Gaby, te estaba esperando. Nichkhun volvió a levantarse pero Minjun lo tomó del brazo y lo obligó a quedarse en su lugar. Lentamente puso el celular sobre la mesa. Él también estaba asustado por la chica, pero su preocupación por Mari le daba esperanzas de que ese loco plan diera resultados. Los dos se congelaron en sus posiciones escuchando como la conversación comenzaba. -Nichkhun, sólo podemos confiar en ella...- le susurró a su amigo, esperando que lo entendiera. Del otro lado, Hiro y Gaby se discutían entre ironías y fuertes insultos. Al parecer éste la había dejado pasar hasta el umbral de la casa. Un grito ahogado sonó de fondo y Minjun apretó sus puños al comprender que era Mari. Los dos chicos estaban sentados frente a frente, mirando fijamente el celular mientras intentaban suprimir la impotencia y el dolor de ser tan inútiles. Entendían la decisión de Gaby, que no quería meterlos en problemas por el bienestar del grupo que tanto amaba y por ellos mismos. Si algo les pasaba, Hiro habría ganado y verlos heridos por aquel imbécil haría que Mari se culpara eternamente por ello. Minjun miraba continuamente la puerta, esperando a que esta se abriera para poder actuar y terminar con aquel sufrimiento, para tener a Mari entre sus brazos y apoyarla, ayudarla con sus acciones, que no pasaban de ser las de un hombre normal. El chico vio como Nichkhun movía sus piernas de arriba a abajo en un intento de aliviar su estrés. Minjun lo conocía bien y sabia para él era muy difícil controlar la ira, sobretodo cuando se metían con alguien importante para él. Sabía que esperaba la mínima señal de la parte de Gaby para ir a ayudarla. Los insultos de Hiro empeoraban la tensión en el ambiente y Minjun sentía que en cualquier momento Nichkhun iba a explotar. El momento llegó antes de lo esperado: el grito de Gaby los despertó de su letargo. -¡No te atrevas a volverme a tocar!- Los chicos se inclinaron sobre el celular. -¿Quieres que te muestre por qué Mari no me puede olvidar? En cuestión de segundos y antes de que Minjun pudiera reaccionar, Nichkhun se levantó y salió del bar cubriéndose con su abrigo. El mayor lo siguió pero se detuvo en la puerta al encontrarse con una pareja que respiraba agitada y que estaba acompañada por varios policías. Los extraños miraron con inquietud al idol que sin dudar los guió hasta la casa de Hiro, suplicando por no llegar demasiado tarde....Gaby luchaba con todas sus fuerzas contra Hiro que intentaba arrastrarla hasta el salón. Afortunadamente, en uno de sus intentos para agarrarla mejor, la chica aprovechó para patear su cara y correr hacia la puerta, que, siguiendo el consejo de Minjun, había logrado dejar abierta. Su oportunidad se vio interrumpida ante la fuerza bruta del hombre que la agarró de la ropa, haciéndola caer al suelo. Se sostuvo fuertemente de un pedazo de madera que sobresalía de la pared, arañando su piel y abriendo pequeñas y dolorosas heridas en sus manos, para que no la jalara. Hiro la dejó por un momento y Gaby se agarró con más fuerza a la madera pero un dolor agudo en su espalda la hizo gritar y soltarse. Recibió otro golpe y lágrimas empezaron a recorrer su rostro. Aprovechando su debilidad Hiro le dio la vuelta y Gaby tuvo la oportunidad de patearlo en el vientre. -¡¡Eres un miserable y maldito hijo de puta!!- Dijo esta repitiendo sus golpes con fuerza. Hiro logró detener sus piernas y se posicionó sobre ella, sosteniendo sus muñecas con una mano y alzando su otro puño listo para noquearla. Gaby cerró los ojos anticipando el ataque, pero en lugar de eso escuchó un estruendo en la puerta y Hiro salió volando lejos de ella. Con temor Gaby abrió los ojos, reconociendo la figura de Nichkhun que intentaba con todas sus fuerzas mantener al chico contra el piso. -¡Sal de aquí!-Gritó Nichkhun mirándola de reojo pero el cuerpo de la chica no respondió. Hiro aprovechó su distracción y lo empujó hacia la pared, pero antes de poder hacer cualquier movimiento un grupo de policías entró y se abalanzaron sobre él. Nichkhun se levantó y corrió hacia Gaby, abrazándola con fuerza y desesperación. La chica no paraba de temblar. -Nunca vuelvas a hacer esto. Por favor, prométeme que jamás te pondrás en peligro- La apretó m´as fuerte en su abrazo-Piensa en los que te aman. Minjun apareció en la entrada, mirando al par y acercándose a ellos. -Gaby... - Su rostro estaba pálido y su respiración agitada. Rápidamente y con ayuda de los chicos, Gabriela se puso de pie. Los policías habían encontrado a Mari amarrada a la cama pero esta no dejaba que nadie se acercara. Gaby caminó lentamente hacia la habitación, dejando a los dos chicos en el pasillo e ignorando el dolor en su espalda. Su corazón se detuvo al ver a Mari en la cama: su cuerpo no parecía estar lastimado, pero su ropa estaba rota y desgarrada. En silencio, Gaby soltó a su amiga y la vistió con el abrigo que le había dado Minjun. Luego la sostuvo dulcemente y la dejó llorar. -¿Te tocó? -Mari negó con la cabeza. Gaby por fin logró respirar librementeante la respuesta de la chica -Ya estamos aquí. Todo estará bien- Le dijo secándole las lagrimas. -E... Escuché gritos. ¿Te... Te hizo daño?- Preguntó Mari entre sollozos. Gaby sabía que si le respondía con la verdad, su amiga jamás se lo perdonaría. Debía guardar su pelea final con aquella basura, junto a muchos otros secretos sobre Hiro y enterrarlos en el olvido. Al final habían cosas que tenían que permanecer ocultas si quería que su amiga viviera feliz. -No, fue solo teatro... Había que hacer tiempo. Mari sonrió, pero su gesto desapareció al ver el rostro preocupado de su madre que se asomaba por la puerta. Al ver que la chica no decía nada, la señora entró lentamente, acercándose a su hija. Mari no pudo esperar más y se abalanzó hacia ella llorando con más fuerza. -Ya estamos aquí. Ya no te pasará nada. Nunca más te dejaremos sola.- La mujer retuvo a su hija entre sus brazos, acariciando su cabello. Gaby entendió que en ese momento ella sobraba. Con dificultad se levantó de la cama y fue hacia el corredor, avisándole al padre que lo estaban esperando. -Muchas gracias Gabriela- Le respondió, agregando justo antes de cerrar la puerta de la habitación. -Creo que te debemos más que la vida de nuestra hija. Los dos idols miraban con preocupación a la chica quien recargó su hombro contra la pared. -Ella esta bien, al parecer llegué a tiempo- Dijo Gaby sonriendo. -Mi suegro alcanzó a golpear a ese idiota antes de que lo subieran a la patrulla- Comentó Minjun mirando la puerta con miedo. -A ellos sí les tengo miedo...- Bromeó Gaby, pero supo que su comentario no había sido tan gracioso al ver las caras de los chicos. Minjun se acercó hacia ella con sus ojos oscuros fijos en su rostro -Perdóname por todo lo que te dije Gaby... es que sólo no me gusta que hagan sufrir a quienes amo- El chico la abrazó, ocultando sus lagrimas en el hombro de la chica- Pero ustedes dos me hicieron sufrir mucho hoy...- El fuerte abrazo de Minjun mezclado con las leves carcajadas de la chica, hizo que Gaby gimiera de dolor al sentir la presión en su espalda. El idol la soltó de inmediato al escuchar los quejidos -Te golpeó...- dijo Minjun en un susurro. La chica alzó sus manos para negar las acusaciones pero estas tenían magulladuras y sangre. Gaby agradeció en ese momento que Mari no las hubiera notado. -Mari no tiene porque saberlo y espero que no se lo digas- Dijo esta seriamente. -Pero... -Hiro ni siquiera merece su odio, déjala olvidar... Jamás lo hará si sabe que me hirió. Nichkhun se aproximó a la chica, preocupado -Entonces no diremos nada, pero tú y yo iremos a un hospital. Gaby se alejó de él -¿No quieres que ella se entere? Pues tienes que buscar como curarte antes de que te vea.- Gaby miró a Minjun que no parecía muy feliz ante el pedido de la chica -No busques que te cargue- advirtió Nichkhun en un tono amenazante. El reclamo de Gaby se detuvo cuando la puerta de la habitación se abrió y el padre de Mari apareció tras ella. -¿Minjun? Éste miró asustado al hombre que lo inspeccionaba de arriba a abajo -¿Si señor?- el otro par no pudo evitar soltar una carcajada ante el cambió de expresión en el chico. -Mari quiere hablar contigo. Minjun asintió y entro a la habitación, olvidando cualquier temor ante el suegro y corriendo hacia Mari, abrazándola con ternura. -¿Señor?- Gaby se dirigió ante el padre de Mari hablando en voz baja. -Dime Gabriela- Le respondió éste con una tierna sonrisa. -Tengo que ir a que me vean los médicos- Comentó esta mostrando sus magulladas manos -Dígale a Mari que me tocó a ir a la comisaria, por favor. El señor asintió -¿Estarás bien? Gaby asintió – y también... -¿Si? -Dejo el asunto de la policía en sus manos. Ellos no estuvieron aquí. El padre movió la cabeza levemente -Si eso es lo que me pides, estos muchachos nunca estuvieron aquí. Gaby caminó hacia Nichkhun y sonrió ante su mirada confusa. -¡Oye Gabriela!- La chica volteó a ver a la puerta -Ese chico Minjun ya se ganó el visto bueno de mi mujer, ella es fan del grupo. Además de que parece que tu también lo apruebas... La mirada del señor se posó en Nichkhun que dio una leve reverencia y Gaby no pudo evitar reír ante la timidez del idol. -Es una persona extraordinaria. Perfecta para Mari- Le contesto ésta alegremente. Cuando la puerta se cerró, Nichkhun se quedó en silencio observando a la chica. -¿Al hospital? -¿No me ibas a cargar? -Para eso no tienes que obligarme...- Una sonrisa pícara apareció en el rostro de Nichkhun y el recuerdo de su primera discusión apareció en la mente de la bartender mientras esperaban el taxi.  //////////////////////////////////////////////////////////////////////////Se cierran historias y se toman riesgos....¿opiniones? Fue un capitulo pesado .__.  El titulo viene de "The Pillows" - No Self Control - :D